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En este blog pretendo compartir con vosotros el camino que voy a recorrer durante la escritura de mi primera novela.

La escaleta nos guiará hacia la luz

Siempre viene bien tener alguien que nos acompañe en nuestros momentos más duros. Escribir una novela, por muy gratificante que pueda llegar a ser, no es un camino de rosas. O quizá sí, porque es algo que se hace por vocación, pero por el camino nos clavaremos alguna que otra espina y será una suerte poder contar con quien nos saque de cualquier atolladero. Pero ¿quién puede ser capaz de velar por la coherencia de nuestra novela? ¿Quién supervisará nuestra obra para advertirnos que lo que estamos pensando no cuadra con lo que escribimos cuatro capítulos atrás? Sin duda alguna, la escaleta (no confundir con el boceto inicial de la historia) puede resolver ese tipo de situaciones y muchas otras.
¿Qué es? La escaleta es un elemento que nos permitirá organizarnos mejor. Hay una diferencia sustancial entre ella y el boceto inicial (al menos bajo mi punto de vista). El primero dicta sólo las directrices principales de la novela y además de manera bastante escueta. En cambio, la escaleta entra…
Entradas recientes

Se buscan personajes

Al principio me daba un poco de pena rechazarlos. Pero sólo al principio. No es mi culpa, si no valen, no valen. Venían, se presentaban ante mí e interpretaban de mala manera cuatro frases sin ningún tipo de énfasis. ¡Siguiente!
¿Tan difícil es encontrar un personaje redondo? Sí, mucho. Pero, un momento, ¿quieres decir que tu novela va a estar protagonizada por el primo segundo de PAC-MAN? Eh... vale, aclaremos algo antes...
Hay dos tipos de personajes, los redondos y los planos.
Un personaje redondo no es un ser cuyo contorno esté delimitado por una circunferencia. Se trata más bien de alguien que hemos creado y sobre el cual hemos definido numerosos rasgos y aspectos para dotarlo de complejidad. Cuantas más características definamos, más real será. Si salimos a la calle y mantenemos una conversación con la primera persona que tenga la amabilidad de detenerse a hablar con nosotros, nos daremos cuenta que no es simplemente amable. También será, por ejemplo, risueño, charlatán, pesado... …

Empecemos por los cimientos

No empezar la casa por el tejado es un dicho tan antiguo como efectivo. Después de tener el género de la novela y la idea de la historia que quiero plasmar, me he estado dedicando estos días a una de las partes más emocionantes del proyecto: la construcción de la trama.
Es un punto que considero fundamental para hacer un buen trabajo. Si bien es cierto que cada cual tiene su forma de hacer las cosas, yo soy muy de estudiar la situación, pensar un método para resolverla y seguirlo a rajatabla. Por eso quiero planificar mi obra de principio a fin antes de lanzarme a escribir como si no hubiera un mañana.
Escribir sin planificar no es malo, depende de cada uno. En este mundo hay dos tipos de escritores, los que planifican su trabajo y los que se abocan a la aventura. Por citar a dos autores que ya he nombrado, un ejemplo de los primeros sería B. Sanderson y de los segundos S. King. ¿Quién puede negar que ambos son dos genios?
Reconozco que he intentado ser un poco aventurero en el pasado, p…

La idea

La idea perfecta no existe. Te lo digo yo que he tratado de encontrarla rebanándome los sesos durante mucho tiempo. Así que te recomiendo que no pierdas demasiado tiempo intentando encontrarla.

Las ideas están en todas partes y cualquiera puede ser buena si se enfoca bien y se desarrolla con pasión.

Elegir un género

Tenemos claro que queremos escribir una novela. Y no cualquier novela, la mejor novela de la historia. Y será la mejor porque es la nuestra. Todas las madres creen que su hijo es el más guapo. Así pues, como hijo nuestro que va a ser esta novela, será encumbrado de los mimos más cálidos que podamos otorgarle.
Para que nuestra criaturilla crezca sana y feliz, lo mejor es pararse a pensar ciertos aspectos.